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C U B I L L O S Sin duda ninguna, los elementos más llamativos de
la arquitectura rural en piedra seca en la zona de Minaya (Albacete), son los
cubillos. Construidos exclusivamente con piedras alosadas, sin ningún tipo de
argamasa, su planta es circular si bien encontramos algunas excepciones que
presentan planta cuadrada o rectangular, (de los 119 censados, solamente
cuatro no son circulares). Su aspecto exterior es el de un tronco de cono de
perfil parabólico. La técnica constructiva no requiere excesivos conocimientos de arquitectura, solamente grandes dosis de habilidad y paciencia. Partiendo de la corona circular de la base, formada por losas embutidas en la tierra formando el cimiento, se van colocando cuidadosamente más losas ayudándose con piedras más pequeñas para que aquéllas queden perfectamente encajadas. Tras construir una pared circular – vertical de cierta altura, poco a poco se va estrechando la circunferencia hasta llegar a la cúspide, donde se coloca una gran losa, cuyo peso comprime toda la estructura y permite que esta se mantenga en pie. Algunos cubillos se encuentran enlucidos interior o exteriormente con una capa de barro o mortero, pero no debemos pensar que se trata de un elemento de fijación de las losas, sino que su finalidad es evitar el paso del viento. Las dimensiones de los cubillos son muy variables: el diámetro interior oscila desde 1,10 hasta 4,70 metros. La altura desde 1,60 hasta 7,60 metros. Y el grosor del muro desde 40 a 145 centímetros. En algunos ejemplares, estas dimensiones se ven sobrepasadas. La entrada se orienta generalmente hacia el sur con el fin de aprovechar la máxima intensidad de luz dentro del cubillo. Su altura oscila desde los 90 centímetros hasta los 2 metros, y su anchura desde los 35 hasta los 90 centímetros. Las dimensiones de la entrada en alguno de los cubillos se debe a la necesidad de meter en ellos animales de labor; asnos y mulas de media alzada. El dintel de la entrada lo construían con grandes losas. Unas veces una gran losa colocada horizontalmente, otras veces dos losas colocadas en forma de “V” invertida, y en otras ocasiones colocaban varias losas más pequeñas encajadas en forma de arco de medio punto. Muchos de los cubillos disponen de elementos internos que facilitan la habitabilidad de los mismos: alacenas, asientos de piedra, fogones con chimenea, perchas de palo, ventanillos etc. En otros podemos encontrar pesebres que permiten la estancia de animales de labor. Esto no quiere decir que aquellos cubillos que no dispusieran de pesebre no eran aptos para albergar a los citados animales, ya que en estos casos se les ponía la comida en sarrietas (recipiente hecho de esparto) colgadas en las perchas de palo. En otros cubillos se pueden
apreciar elementos exteriores, todos ellos construidos en piedra, como
contramuros para reforzar la construcción, rampa para acceder a la parte
superior, pasillo en la entrada para protegerla del viento, pequeño corral
para animales domésticos, etc. Los
primeros documentos que hablan de la existencia de cubillos en los campos de
Minaya, datan de los primeros años del siglo XVIII. Al menos desde entonces
han estado poblando nuestros campos, prestando un gran servicio en las
labores de agricultura y ganadería. En la actualidad, como consecuencia de la
gran transformación que ha experimentado el mundo rural, han dejado de ser
útiles. Es ahora cuando tenemos que poner todos los medios a nuestro alcance
para que esa falta de uso no dé lugar a su desaparición. Durante la década de los 90, la Asociación Cultural Az-Za- Farán de Minaya llevó a cabo un censo de todos los cubillos de la zona. En total contabilizaron 119 cubillos además de otras construcciones en piedra seca como chozas, abrigos, hitos, lindes y majanos. De cada una de estas construcciones se elaboró una ficha técnica con datos como localización geográfica, orientación, dimensiones, etc, y se tomaron unas 800 fotografías. Con todo este material se publicó el libro “Arquitectura rural en la Mancha albaceteño-conquense”, donde se recogen todos los datos de interés de la totalidad de estas construcciones en la zona de Minaya y fotografías de los más llamativos. Además se diseñaron cuatro rutas, incluidas en el libro con todo detalle, a través de las cuales se pueden visitar cómodamente los cubillos más interesantes. Para
cualquier interesado en hacer alguna de las rutas, basta con dejarse guiar
por las propuestas indicadas en el citado libro o con contactar con algún
componente de Az-Za-Farán; bien directamente o a través del Ayuntamiento de
Minaya. |